Hiroko Iida
2006
Desde mi llegada a Japón, en setiembre de 2006, me dediqué a estudiar el idioma japonés. Como ya había estudiado el idioma japonés estando en Paraguay, y tenía cierto dominio de idioma, tomé el curso avanzado II y avanzado III. No tuve mayores problemas en cuanto a la audición, lectura comprensiva y vocabulario, puse el máximo empeño en kanji, que era mi debilidad.
Como el objetivo de la beca era estudiar acupuntura, visité varias escuelas de acupuntura en Tokio. Con esta visita pude observar los detalles de cada escuela, que no siempre son vistas en la página web o en papeles publicitarios.
Lo que me interesa de la acupuntura es aquella basada en la medicina occidental, es decir, la acupuntura integrada por la medicina occidental y la oriental. Cuando uno escucha hablar de la acupuntura, tiende a relacionar con la medicina mítica, sin embargo, actualmente está llamando la atención en el mundo desde que se hizo parte de la medicina basada en evidencia, y se hizo público desde que la Organizacion Mundial de Salud (WHO) reconoce a la acupuntura como tratamiento efectivo de varias enfermedades clínicas.
Es difícil elegir la escuela adecuada, pero finalmente decidí por Shinjuku Shinkyu Jusei Senmongakko, por la atención del personal docente y el trato abierto del director.
Vida en General
Al comienzo de la vida en Japón, estuve totalmente desorientada por los muchos trámites migratorios, y también por diferencias culturales y sociales.
Viví en una residencia para estudiantes extranjeros, con ciertos inconvenientes propios de la vida comunitaria, como baño y cocina comunitaria. En dicha residencia viven los extranjeros recién llegados a Japón, y tuve poca oportunidad de hablar correctamente el idioma japonés.
La residencia se encuentra a 40 minutos de la escuela de idioma japonés, hay supermercados y comercios en la cercanía y no sentí inconvenientes al respecto. |