Lidia Yuki Uesugui Yhara
2006
Este año tuvimos práctica de cocina para almuerzo como tarea principal. Tuve la oportunidad de aplicar la teoría que aprendí en el primer año y estuve sorprendida del alto grado de sustento de las reglas.
Como antes no había tenido la oportunidad de tal experiencia, había muchas cosas que no entendía. Pero gracias al planeamiento de las comidas que me enseñaron, me di cuenta de lo importante que es que niños en crecimiento coman por lo menos una comida nutriciosa al día.
Además aprendí sobre la importancia de la apariencia de la comida. A veces cuando quedaban muchos restos de la comida que preparábamos, me sentía muy triste. Pero cuando la gente daba comentarios que la comida estaba deliciosa, eso me dio confianza.
Gracias a estas prácticas he aprendido mucho, especialmente en enfocarme en lo que el paciente necesite o quiere cuando preparo un menú nutritivo.
La experiencia que obtuve en la práctica como nutricionista y cocinera me han ayudado mucho a entender la diferencia e importancia de las dos partes. La coordinación de estos dos puestos es sumamente significante para el éxito en un plan de nutrición.
Sobre la vida en Japón, ya estoy en mi segundo año de la universidad. Creo que he tenido una vida en Japón muy calmada y sin problemas. Como tuve menos ramos que en el primer año, sentí que pude pasar las clases con más concentración y dedicación en el segundo año. En el fin de semana, he podido ir a ver películas y exposiciones, salas de té, y he conversado mucho con amigas de la universidad.
Mi mejor forma de relajarme es hablar con mis compañeros de la beca. Todas mis preocupaciones y problemas los puedo hablar con ellos, y a la vez consolarnos unos a otros cuando extrañamos a nuestras familias. Es muy reforzador saber que tengo otros compañeros que están estudiando duro aquí en Japón.
He participado en la mayoría de las conferencias y viajes de estudio que tuvimos juntos, no lo tomo como una obligación, sino más como un privilegio de participar en el grupo. Gracias a que participé en estas conferencias y juntas de nuestro grupo, he podido estar más unida con todos y trabajado mejor en grupo. Quiero participar más activamente en estas actividades en los meses que vienen, siempre con agradecimiento y dedicación. Estoy sumamente agradecida del apoyo que me ha dado Nippon Foundation y Kaigai Nikkeijin Kyoukai. Muchas gracias y espero seguir mejorando en todas las actividades como becaria Nikkei.
2005
Sin darme cuenta, ya ha pasado un año aquí
en Hokkaido. Vivir sola fue una nueva experiencia
que me ayudó a ser más responsable con
mis cosas. Lamentablemente el año pasado no
he tenido mucho tiempo para mí, me costaba
salir con mis compañeras y no tenía
ganas para realizar actividades extras. Pero este
año es diferente, tengo ganas de participar
en actividades y también decidí formar
parte de un club de ballet que es algo nuevo para
mí y sé que me va ayudar mucho para
mantener la flexibilidad de mi cuerpo.
En mi estudio a comparación con el
año pasado las clases han disminuido. Pero
a la vez el contenido es más profesional, y
también aumentaron las prácticas y experimentos
de laboratorio. Eso me hace entender más que
estoy preparándome para ser una buena administradora
nutricional. Debo tener en cuenta que no puedo descuidar
mis estudios.
Los créditos que acumulé el año
pasado fueron 52. De los cuales 26 créditos
son de los ramos fundamentales y otros 26 créditos
de los ramos profesionales. Con esto ya tengo los
créditos de los ramos fundamentales que se
necesitan para pasar al tercer año. Aunque
pienso que he tomado demasiado ramos porque recién
estoy en el segundo año. Este año planeo
en tomar 35 créditos.
Mi deseo es que los encuentros entre los becarios
de Nikkei Scholarship se sigan realizando como siempre.
Porque creo que para nosotros el intercambio de ideas
entre los compañeros de beca es esencial que
nos motiva a seguir adelante.
Gracias a la Asociación de Kaigai Nikkeijin
Kyoukai y la Fundación Nippon estoy educándome
en este país que es el origen de mis abuelos.
Y también estoy agradecida por haber formado
parte de un grupo tan especial y conocer a mis compañeros
de beca que los aprecio un montón.
2004
Ya han pasado dos meses desde que llegue a Hokkaido.
La Vida en Tokio me parecía larga e incomoda.
Ahora extraño los días ya pasados
de la vida muy apresurada que llevaba alla.
En abril comenzaron las clases en la Universidad.
Dentro de una gran confusión quienes me
animaron con sus palabras tiernas fueron mis amigos,
amigas y mi enamorado, que también se encuentran
lejos. Creo que esto es el mejor regalo que pude
obtener en Tokio.
En la clase como todos mis compañeros son
menores, me tratan como la hermana mayor, nos
llevamos muy bien. Entre los becados siempre me
trataban como la menor así es que ahora
me siento un poquito rara. Los profesores y los
empleados de la oficina son muy amables, doy gracias
porque estoy en un ambiente harmónico y
familiar.
Asistiendo a las clases, sentí por primera
ves que mi japonés no era suficiente. Eso
me ha esta estimulando a estudiar mas duro. También
comprendí lo difícil y estricto
que es trabajar en el ámbito de la nutrición.
Como es una Universidad de Entrenamiento de Administrador
Nutricionista, la mayoría de los profesores
son Administradores Nutricionistas, quienes nos
proporcionan diariamente su sabiduría y
experiencia profesional. En la disciplina son
bien estrictos, comienza con los saludos antes
y después de la clase, la limpieza de las
aulas que nos corresponde dos a tres veces a la
semana. Tienen una exigencia y entusiasmo unico
sobre la manutención de la higiene.
En la primera clase de la práctica de cocina,
la profesora nos mostró un trapo que se
utiliza para limpiar las mesas. Estaba bien blanco,
y nos explico sobre como mantenerlo en ese estado.
Todos los trapos se deben lavar con jabón,
luego hervirlos con agua y jabón en polvo.
Eso me causo una gran admiración y temor
de poder aprender.
Aunque el susto mas grande que lleve es que de
los 99 alumnos del primera año, 98 son
mujeres. La Universidad completa tiene solamente
19 alumnos hombres. Como era universidad de mujeres,
todavía se tiende a ver como si siguiera
siendo así.
Al comienzo todo fue temor y confusión.
Ahora, estoy contenta y entusiasmada por aprender
cosas nuevas y poder aplicarlo en la práctica.
Comparando con mis compañeros que recién
terminaron su carrera secundaria, siento un atraso
en el aprendizaje. Pero en el deseo de ser una
buena nutricionista y las ganas que tengo por
salir adelante no estoy detrás.
Tengo mucho que superar, y esas paredes serán
cada vez más altas. Para poder superar
ese desafió estoy disfrutando cada día,
aprovechando cada momento.
“Una nutricionista debe ser una artista
y a la vez productora. Sean buenos profesionales,
esposas y madres. El camino tiene mucho estrecho,
sigan luchando para salir adelante y no se den
por vencido”
Esas son las palabras que nos dedico la directora.
La vida universitaria parece ser larga y a la
vez corta. Dentro de este tiempo quisiera aprovechar
lo máximo que se pueda y adquirir enseñanzas
para el futuro. No solamente en el estudio, también
en construir una buena amistad internacional.
Aun es algo que no tiene forma ni sentido, pero
seguiré adelante despacio y sin apresurar.
Todas estas experiencias son gracias a la Fundación
Japón y nuestros responsables. Muchas gracias.
Deseo es que sigan ofreciendo esta oportunidad
a muchas personas para puedan que obtener buenas
experiencias para el futuro. |